Creció entre cuentos, leyendas, fábulas, historia e historietas, desarrolló una “Muy particular cualidad”, la de mentir, cobear, muelear, como dicen los chamos hoy, se
inventaba cada cuento y con tanta verosimilitud para él, que los vivía y
gozaba.
Lo
llamaban embustero, perro cobero, mentira fresca, mojonero, etc. En reuniones y
fiestas de su pueblo era la atracción, gozaban un puyero escuchándolo, reían a
carcajadas, le pedían que
repitiera, todos sabían que eran
cobas pero el histrionismo y la verborrea era tal que no les importaba.
El
inexorable paso del indetenible tiempo fue curtiéndolo aún más, perfeccionó técnicas, aprendió de maestros que si lograba hacer que sus
mentiras fueran recibidas como verdades y controlando los gestos delatores del
rostro, tendría un buen paso
adelante en lo que se propusiera alcanzar. Aprendió tanto que sin saber tocar la flauta logró que la serpiente le prestara atención y se levantara, imagínense
las cosas que hizo y a quienes convenció en las calles polvorientas de nuestros llanos criollos.
Se
metió un embuste grandísimo él mismo, se dijo que iba a ser grande liga y sabía que no tenía con que, pero convenció a muchos que era un Randy Jones en potencia, para saciar esa
frustración y debido a las
escalinatas subidas logró lanzar
una primera bola en Nueva York.
Su
astucia era y es tal que embaucó a
gente de todos los calibres, a los castrenses les metió medio palo, supo sortear todo tipo de obstáculos para ir escalando porque llevaba una gran mentira por dentro
pero como el mejor de los estafadores, tenía que hacerla creíble
para sus seguidores, esos que le aplaudían todos los embustes y juraban que eran verdades. Siempre juraba
con los dedos cruzados “Por Dios y
mi Madre” y mirándole a los ojos a la contraparte, como hacen
todos los embusteros, sabiéndose
perdido apostaba con tal seguridad que los demás se echaban pa´tras.
Como
la canción de Oswaldo Oropeza, nos
llegó “La Hora Fatal”, años de agonía para nuestra democracia, el hombre se trepó en los hombros de muchos ambiciosos, entre ellos medios de
comunicación, intelectuales, los
llamados “Notables”, izquierdosos trasnochados y una “Peña” de resentidos, gente
fracasada pero por su misma actitud ante la vida, esos que culpan a los demás por sus errores, los que dicen ser pobres
por culpa de los ricos.
A
partir de ahí ese niño que mentía mucho y por quien muchos aún creen, a sabiendas que escuchan puras mentiras, perfecciono su “arte”, le cayó a embustes a
la constitución, juró en vano, dijo que no expropiaría ninguna empresa y lleva un montón a cuestas, contra los medios de comunicación prometió no actuar y se robó a
RCTV, más de 32 emisoras de radio,
presiona a medios para que despidan a periodistas incómodos para él, como su
ineptitud es total inventan delitos para cerrar la única y pequeñita emisora de
TV que dice lo que sucede en nuestro país.
Juró no devaluar nuestra moneda, jamás implantar el control de cambio, acabar con
los niños de la calle (en parte lo
ha logrado porque muchos han muerto), gobernar para todos por igual, entregar
el poder a los cinco años, acabar
con la burocracia y todas esas trabas para cualquier permisología, prometió acabar con tantos guardaespaldas, aviones y avionetas para
personeros, ofreció erradicar la
corrupción, también dijo que si sabía de alguien cercano robando lo llevaría él mismo preso, hace
un año en cadena nacional rió a carcajadas y nos informó que el problema eléctrico estaba resuelto, ante los Chinos se presentó como Maoísta, en los países islámicos como Islamista, en Alemania como…, según sus palabras nunca conoció a Makled, tampoco a la cuerda de bandidos que han horadado nuestro
tesoro nacional, se llamó a sí mismo demócrata, negando ser comunista, etc. etc. etc.
Hace
cierto tiempo salió en cámaras bien delgado, con voz entre cortada diciéndonos que tenía cáncer, la reacción de muchos fue: Hasta cuando perro cobero?,
ya está bueno, no más mentiras! Porque como en el cuento de el
lobo, muy pocos son quienes todavía
le creen, pero dándole el
beneficio de la duda, muchos le creyeron, sabiendo de sus cualidades para
hacerse pasar por mártir y de lo
pendejo de nuestro pueblo, la agarró por ahí, claro sin
obra que mostrar, con mucho dinero para regalar y con unas elecciones cercas,
al mostrarse como 100% recuperado le enviaría un mensaje al “pueblo”, Chávez también venció al cáncer”, es invencible… Pero, siempre hay un pero, apareció el Doctor Navarrete, ningún extraterrestre, muy cercano al Presidente y
dio unas declaraciones en su carácter
de especialista en el área de la
salud, a partir de ese momento la única canción que se
escucha desde el balcón del pueblo
es una de Olga Tañón “Es mentiroso ese hombre, es mentiroso”.
Fuente:
lahora.com
