Dos plantas de la mayor cervecería de Venezuela, Polar, fueron detenidas el jueves debido a una huelga en demanda de mejoras salariales que acatan sindicatos afines al Gobierno.
Las plantas de Caracas y el estado oriental de Anzoátegui, además de 16
centros de distribución en ocho estados del país, fueron paralizadas,
dijeron trabajadores que se congregaron en la capital para marchar a
varias sedes gubernamentales.
Polar, que surte hasta el 80 por ciento de la cerveza del país, tiene cuatro plantas.
Las otras dos, que se encuentran en el occidente y centro del país,
también están en riesgo de paralización, aunque por la escasez de
insumos, aseguró el líder de otro sindicato que se autodefine como
independiente.
El conflicto refleja la profunda politización en Venezuela. El sindicato
simpatizante con el Gobierno socialista de Nicolás Maduro alega que
Polar les niega una discusión salarial justa.
El otro sindicato, con mayor número de afiliados, alega que es la falta de materia prima lo que está poniendo en riesgo la distribución de la bebida en el país, ubicado entre los 10 mayores consumidores de cerveza del mundo.
Las empresas en Venezuela deben comprar con bolívares los dólares para
sus importaciones, en medio del control de cambios implantado por el
fallecido presidente Hugo Chávez hace más de una década.
“Se quiere hacer ver que este es un problema laboral para tapar la falta
de materia prima (…) lo único que nosotros queremos es que nos bajen la
materia prima, no queremos un show político”, dijo vía telefónica a
Reuters Jhonny Magdaleno, secretario general del sindicato de Cervecería
Polar, que se considera independiente.
Magdaleno informó que esta semana la planta que elabora chapas y cajas
de cerveza, ubicada en la ciudad industrial de Valencia, se paró por
falta de insumos plásticos y metálicos.
“Aquí no hay nada con qué trabajar“, dijo agregando que están cerca de agotar sus existencias de chapas y cebada, por los que calculan que en un mes deberán detener totalmente la producción. Eso, si el conflicto sindical no escala antes.
“Aquí no hay nada con qué trabajar“, dijo agregando que están cerca de agotar sus existencias de chapas y cebada, por los que calculan que en un mes deberán detener totalmente la producción. Eso, si el conflicto sindical no escala antes.
“Esto es una lucha de clases. Nos han
retrasado el contrato colectivo por más de 20 meses y la empresa se
niega a reconocer al sindicato”, dijo, por su parte, José Rojas, vocero
de otro sindicato de Polar, antes de entregar a la Fiscalía varias
denuncias sobre “atropellos” a los líderes sindicales.
Polar es reconocida en Venezuela por la fabricación de la cerveza y por
elaborar la harina para cocinar las populares arepas, uno de los
alimentos típicos del país.
